Pres CEE Juan Dávila vp presupuesto

El presidenet de la CEE, Juan Dávila, en vistas públicas sobre presupuesto.

Se veía venir el desastre. Al momento de escribir esta columna de opinión el proceso de votación continúa corriendo con retraso. Es casi seguro que la pobre ejecución de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), bajo la dirección del presidente Juan Ernesto Dávila, le cueste el puesto a éste.  

Más que su desempeño, la confianza de los partidos y sobre todo del pueblo, en la figura de Dávila está severamente afectada y no hay forma de restablecerla de cara a las elecciones. La situación no se resolvió al extender el horario de votación. Hay personas que no pudieron votar por culpa de la ineficiencia de la CEE. “Pues que se vaya para su casa y venga más tarde”, pudieran decir. ¿Y los que fueron temprano porque tenían otros compromisos? ¿Qué alteren los compromisos, vayan a votar y borremos el desastre de nuestra mente, y de esta manera volver a confiar en la CEE? No es así de sencillo.  

Este desastre confirma lo que planteaban todos los que se oponían al nuevo Código Electoral en el sentido de que las reglas de juego no se debe cambiar en la parte alta de la novena del partido. Hace unas semanas, al entrar en vigor el nuevo Códico Electoral, la administración de la CEE dejó fuera personas experimentadas en la cosa. Se podía esperar para el próximo ciclo electoral y culminar los cambios que se querían hacer, sin prisa. Ciertamente hay un asunto de presupuesto que también trastoca el funcionamiento, el proceso.   

Ayer decía el presidente Dávila que hoy no habría problemas y que los electores podrían ejercer su derecho al voto sin inconvenientes. Sin embargo, él sabía que el volcan estaba haciendo erupción y aún así se disparó el comentario. Hoy vemos la lava bajando. Ahí es que se pierde la confianza. Esta mañana dialogaba con el Lcdo. Iván Rivera y me indicaba que hay versiones de que pudo haber “sabotaje” interno en la CEE, en protesta por las personas que sacaron de sus puestos con el nuevo código. Pudiera ser, como también podría ser una excusa para quedar menos mal. Ahora, si fuera eso, como indicaba Rivera, que ordenen una investigación con entes externos, que no puedan manipular desde adentro el resultado de la misma.  

Aún así, el malestar de los candidatos, de los partidos y de los electores con la CEE, creo vá a provocar que el presidente Juan Ernesto Dávila someta su renuncia antes de que se la soliciten públicamente, aunque ese proceso ya comenzó con varios candidatos. El desastre de hoy, sin duda, podría afectar los resultados en cualquier nivel de candidaturas y eso es sencillamente inaceptable. Hay elecciones que se ganan por escasos votos y el que personas se tengan que ir del colegio luego de una, dos o tres horas de espera, sin poder ejercer su derecho,  sin duda incide en los resultados, y que eso sea provocado por las fallas de la CEE, no tiene perdón de Dios. Hablamos de la voluntad del pueblo, voluntad que puede ser torcida por la ineptitud.

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