Wicked Lily

Con una inversión de $1 millón y generando unos 40 empleos, hoy abre sus puertas Wicked Lily Oceanfront Dining, en el número Uno de la calle Vending en Condado.

Los socios Chris Friedland, Ryan O’Donnell y Lori Bluett, junto a la chef pionera puertorriqueña Érika Suárez, se han unido para desarrollar un restaurante frente al mar que arropa a los comensales en una vibra traviesa y desenfadada, a la vez que eleva la comida reconfortante a una experiencia gourmet estimulante.

Wicked Lily es un espacio para sentirse bien. La receta: ingredientes simples y frescos”, dijo la chef Érika Suárez.  

Chef Érika Suárez es el talento culinario creativo tras Wicked Lily.  Graduada del Art Institute of Fort Lauderdale y chef ejecutiva certificada por la American Culinary Federation, su carrera floreciente se destaca por haber sido la primera chef ejecutiva femenina de Norwegian Cruise Line así como de El Conquistador Resort en Puerto Rico. Ha colaborado con talentos de la gastronomía tales como Jeffrey Zacharia, José Garcés, y Bartolo "Buddy" Valastro. 

La cocina es ecléctica y se inspira en las gastronomías asiática, clásica estadounidense, francesa e italiana. Menús simpáticos, con encabezados ingeniosos y citas pícaras tales como: “Mis demonios no pueden nadar en ron, pero sí que tratan”, presentan platos que son sofisticados, pero nunca pretenciosos.  El menú de almuerzo ofrece platillos ligeros reinventados, como pincho de pollo estilo tandoori con pan naan tostado y raita de recao, y Po’Boy de camarones de piedra empanados estilo cajún y piquillo en pan brioche. Para comenzar “o cuando quieran,” los comensales pueden disfrutar opciones que incluyen alitas en glaseado de trufas, guacamole de langosta y vegetales asados con panceta, entre otros. 

Para la cena, principales incluyen filete de entrecot de 16-oz estilo Delmonico, servido con su jugo y papitas julienne; Crab Mac, con carne de cangrejo en pasta orecchiette, crema fresca y queso parmesano; y un decadente plato de almejas Little Neck, almejas navaja, mejillones PEI, langostinos, fumet con limoncillo y setas hon shimeji.

La carta de libaciones ha sido elaborada tan cuidadosamente como la cocina.  El mixólogo Frankie Díaz desarrolló un menú de cocteles que mezclan espíritus, licores, frutas, hierbas y especias frescas en combinaciones inesperadas.  Ejemplos incluyen la Ninfa, a base de DonQ Añejo, vodka infusionada con vainilla, jengibre fresco, bíter clásico y limón, y Melao Melao, que contiene ginebra Bombay Sapphire, St. Germain, salvia y yuzu.  La carta también ofrece una selección de opciones sin alcohol, como aguas frescas y bebidas de frutas y vegetales. Una carta diversa de vinos, así como cervezas premium y artesanales, completan la oferta.

La empresa puertorriqueña F&R Construction tuvo a cargo la remodelación del restaurante, la cual fue trabajada con sumo profesionalismo y elegancia.   El personal que laboró en la construcción y los materiales fueron locales y supervisados con la amplia experiencia que ha destacado a F&R en muchos proyectos importantes de la Isla.  Lori Bluett, propietaria y empresaria con proyectos a través de los Estados Unidos, comentó: “nunca he trabajado con un equipo tan receptivo, ágil y talentoso como F&R.  La mejor parte fue que tuvieron ideas brillantes, paciencia y sonrisas en cada paso del camino”.

La artista puertorriqueña Mariselle Bernard fue la responsable de los artes y murales que engalanan el edificio.  El hotel, donde está localizado el restaurante Wicked Lily, será renovado próximamente, tendrá un cambio de marca y una gran apertura planificada para el 14 de febrero de 2020. 

Wicked Lily Oceanfront Dining está abierto diariamente para almuerzo y cena, de 11:30 am a 10:30 pm. La barra permanece abierta hasta las 12:30 am durante la semana y hasta la 1:30 am los fines de semana.