Envejeciente genérica

Hace una semana escuché a un alcalde argumentar a favor de la exención que legisladores (rojos y azules) junto al Gobernador concedieron a los municipios del pago de las pensiones (“Pay As You Go”) y del plan de salud (Plan Vital). 

En pocas palabras dijo que los pensionados del Gobierno y los beneficiarios del Plan Vital son problema del Gobierno Central. Y es que la culpa es huérfana porque no fueron los alcaldes quienes llevaron a la quiebra el sistema de pensiones y el plan de salud. Dicho así de claro no me hubiese preocupado, pero recurrió a la típica victimización de los “arcardes” y esa gracia yo no se la puedo reír como contribuyente.

Independientemente de quién haya descapitalizado el plan de retiro de empleados públicos, toda dependencia gubernamental que tenga empleados y ex empleados en el sistema de retiro debe ser responsable por ellos. Más aun cuando hace décadas todas las dependencias gubernamentales (incluyendo alcaldías) conocían las deficiencias actuariales que padecía el sistema de retiro, y no se resistieron ni protegieron a sus empleados. Abandonarlos ahora es una mezquindad humana, patronal y contractual. Amén de que no es correcto aspirar a la salvación individual y mucho menos con fondos públicos que nos pertenecen a todos. Los pensionados y sus familiares son tan contribuyentes de los impuestos municipales, que son muchísimos, como de los estatales. Pero peor aún es oponerse al pago de pensiones a sabiendas que los mismos abusos que descapitalizaron el sistema de retiro ocurridos a nivel estatal también ocurrieron a nivel municipal. En síntesis, los gobiernos municipales son cómplices de la desaparición del sistema de retiro, son beneficiarios de impuestos y contribuciones que pagan pensionados y familiares y no procuraron un sistema alterno de retiro para sus empleados pese a que conocían las deficiencias actuariales de dicho sistema.

En cuanto al Plan Vital que asiste alrededor del 40 % de la población, las aportaciones municipales no representan un favor y mucho menos un yugo. Lo hacen con impuestos y contribuciones municipales que aporta con mucho esfuerzo toda la población incluyendo a los beneficiarios y familiares del Plan Vital. Los gobiernos municipales olvidan que hace mucho tiempo atrás se les concedió el PRIVILEGIO de recaudar contribuciones. Olvidan que el Gobierno Central y los contribuyentes dejamos de recaudar dichos impuestos para prestárselos cuando 78 alcaldías y Legislaturas Municipales hacían sentido. Recaudos que, eran parte de nuestro Fondo General, del que se sufragan los servicios esenciales provistos a los propios contribuyentes, incluyendo los servicios de salud. Así es que, toda y cualquier aportación que requiramos  de las alcaldías es una devolución del privilegio que se concedió cuando había dinero para así hacerlo.

Y si tu no entiendes o no quieres entender lo anterior, te lo explico de otra forma. Lo que se le exime de pagar a los “arcardes”, se pierde en operaciones deficitarias e ineficientes duplicando servicios, empleados y contratos a dos manos. Y nos deja a nosotros cubriendo dichas obligaciones con los recaudos del Fondo General, con el cual verdaderamente se financia la seguridad, educación y salud de Puerto Rico. Si aun así no lo entiendes, supongo que eres familia de o empleado o contratista municipal, en cuyo caso no representas más del 10 % de la población.