Keylla, su espso e hijos.

Fortalecidos por el amor que el Pueblo de Puerto Rico le manifestó a la periodista Keylla Hernández durante su enfermedad, su esposo, Robin Rodríguez, y sus hijos Kevin y Gustavo, se dirigieron a los medios de comunicación en un espacio en medio de las exequias que se llevan a cabo en su natal Mayagüez. 

"Gracias, quiero comenzar antes de las preguntas (diciendo) gracias... agradecimiento al Pueblo, agradecimeinto a su pueblo, Mayagüez", expresó su esposo, conmovido.

Rodríguez también recordó y agradeció las oraciones de puertorriqueños en la diáspora que pedía por ella. "Todas esas oraciones hicieron que mi esposa llegara a tres años y tres meses de pura vida. Pura vida. Así que, gracias!".

Su hijo mayor, Kevin, quien tiene 18 años y se graduó de escuela superior el año pasado, reveló que "una de las conversaciones bien íntimas que yo tuve con mi mamá, fue en el día de Navidad".

El joven relató que "estas Navidades pasadas fueron bien difíciles para mi papá, yo sabía que no nos pudo comprar nada de regalos. Pero yo me tomé la tarea y le compré unas cosas a mi hermano. Y yo me senté después que mi hermano había abierto unos regalos y le decía a mi mamá 'yo supe que hubo cosas que Papi no pudo hacer esta Navidad, pero qué regalo más lindo ustedes me pudieron dar, que yo aprender a través de los años cómo es la sensación de que tú le des algo a alguien y que se sienta tan feliz'. Mami no hablaba mucho, estaba acostada, quería descansar, y me miró y se sonríe. Y yo sabía que ella estaba sumamente orgullosa y feliz del trabajo que hizo conmigo".   

Kevin destacó la tarea de su madre de criarlos con valores, y lo que es el deseo de vivir. "Yo me llevo de mi mamá todos los momentos felices", añadió el joven, quien dijo que actualmente estudia en los Estados Unidos, pero que aprovechó cada momento junto al ser que le dio la vida.

Su esposo añadió que uno de los sueños que ella albergaba era viajar a Europa, y aunque planificaban económicamente para los estudios de sus hijos, y no para un gasto extraordinario como ese "¿Cómo decirle que no? Así que pudimos hacer el viaje. Es un viaje que tampoco uno puede ir allí por dos días, así que Papá Dios nos concedió 21 días conjuntamente con mis dos hijos y una familia adicional... De verdad que fueron días espectaculares!".

Otro de los sueños era ver a su hijo mayor ingresar a la universidad. "Tuvimos la dicha, de seis universidades prestigiosas en Estados Unidos (a las que solicitó), cinco contestaron positivamente. Lo felicito... Estudia a un 'rate' que podemos pagar, tiene un (trabajo) 'part time'. Tiene 3.92 de promedio", manifestó, orgulloso, su padre.   

Rodríguez enfatizó que su esposa no perdió la batalla frente al cáncer de pulmón que la aquejó los pasados tres años. E hizo un llamado.

"Es muy común que asocien la muerte con que 'perdieron la batalla, perdieron la guerra'. Y sí, existe el tiempo; todos nosotros estamos aquí hoy y no sabemos dónde vamos a estar mañana. Y quizá muchos de nosotros estemos 110 por ciento saludables, pero los accidentes ocurren. 'So' (así que), en buen español, disfrutemos cada día. Ese es el mensaje; disfrutemos cada día".       

Además, Kevin reconoció en su madre el ejemplo para muchos pacientes de cáncer que la veían trabajar muy temprano, con energía, aún en medio del tratamiento, conociendo estos el efecto de los medicamentos en el cuerpo.

"El cáncer es una enfermedad que te quita ánimo, muchas veces los medicamentos te ponen débil. No obstante... podemos vivir con dolor, con tristeza; pero podemos vivir. Mi mensaje para las familias que están pasando por este proceso es: disfrutemos cada momento. Hay pequeños detalles que muchas veces los tenemos en nuestra cara, nos pasan por el frente de nosotros y no sabemos agradecer... aprendamos a agradecer", agregó su papá.  

Locations