Gobernadora Wanda Vazquez - 4 julio 2020.png

Las alegaciones que surgieron ayer podrían ser el mayor escándalo del gobierno de Puerto Rico, de ser cierto que la gobernadora Wanda Vázquez obstruyó la Justicia intentando detener que un referido de investigación en su contra llegara a la Oficina del Panel sobre el Fiscal Especial Independiente(OPFEI), y más aún, destituyendo de su puesto a una Secretaria de Justicia por hacer su trabajo, si fue el caso.

Ese escándalo haría lucir el chat de Ricardo Rosselló, y el que le costó la gobernación al exmandatario, como un aperitivo. Sí, el gobierno de Puerto Rico ha tenido grandes escándalos de corrupción, pero un gobernador obstruyendo la Justicia solo es comparable con el caso del presidente Richard Nixon en 1974, que tuvo que renunciar a su puesto para evitar un proceso de residenciamiento por obstruir la justicia en el caso de espionaje a la sede del Partido Demócrata en el edificio Watergate.

Wanda Vázquez hablará hoy y ya anticipó que lo vá a negar todo. “Nunca fui notificada de investigación alguna en mi contra, por ende, la determinación de retirar la confianza a la exsecretaria no tiene ninguna relación con las alegaciones”, dijo ayer en declaraciones escritas.

El asunto es cómo le creemos cuando tantas veces ha dicho una cosa y resulta ser otra. ¿Recuerdan la conferencia de prensa para “evidenciar” que la compra de pruebas Covid fueron transparentes y sin ningún tipo de irregularidad? Luego vimos que la compra estuvo plagada de irregularidades. ¿Así será con la conferencia que realizará hoy? En aquel momento, ¿la engañaron o ella mintió?.

¿Recuerdan cuando aseguraba que nadie de La Fortaleza intervino en ese proceso? Luego trascendió que la subsecretaria de la gobernación, Lillian Sánchez, sí intervino con llamadas al Departamento de Hacienda. ¿La engañaron o ella mintió?

Dijo que no interesaba la gobernación y luego quería ser gobernadora, dijo que no era política y hoy es política, dijo que no aspiraría a la gobernación y hoy aspira, dijo no promovería la estadidad y firmó un proyecto sobre la estadidad, dijo que despedía a Fernando Gil y Glorimar Andujar porque habían escondido información de almacenes de suministros y luego trascendió que no era cierto. ¿Es que la engañan o que ella miente? Usted evalúe la data y llegue a sus conclusiones.

Por otra parte, para abonar al escándalo, la designada secretaria de Justicia, Wandymar Burgos, admitió que ordenó no se entregara los referidos a la OPFEI, para ella “evaluar” lo que hicieron, no uno, sino ¡tres fiscales!.

“Se me indica que el agente estaba de camino a la oficina del OPFEI para la entrega. Ante esto, solicité que se le indicara al agente que hiciera entrega en la Oficina de la Secretaria de los mismos. Lo anterior es respondiendo a un interés de conocer de qué trataban los informes y máxime cuando dicha entrega se estaba haciendo en fecha en que estoy en funciones como secretaria de Justicia”, admitió Burgos.

Un referido a la OPFEI no es para que se radiquen acusaciones, es para que esa dependencia investigue con mayor profundidad, de forma independiente y, precisamente, sin la presiones o maniobras temerarias del ejecutivo para intentar descarrilar investigaciones, como podría estar ocurriendo en este caso. ¿Cuál es el problema que tiene Burgos con que la OPFEI investigue con profundidad? Si hay algo se procede y si no hay algo no se procede.

Con la acción de la arrojada secretaria designada, ésta pone en duda la capacidad, compromiso y honradez de los que realizaron esta investigación preliminar. Sin embargo, la pregunta es ¿qué hará Burgos finalmente con el informe de ese referido, ahora que tiene la lupa de la opinión pública sobre lo que hará? Desde mi punto de vista no le quedará más remedio que enviarlo nuevamente al OPFEI porque si dice que no hay caso y archiva, eso sería echarle un dron de gasolina al escándalo. Debe dejar que otro investigue con más detalle.

Secretaria designada, le recomiendo que tenga mucho cuidado sin intentar cambiarle un punto y una coma al informe y los referidos para luego entregarlos a la OPFEI  porque usted no sabe dónde más puede estar el mismo, en manos de quién, esperando por algún intento de trastada por parte suya para entonces hacerlo público. Ante la duda, mejor apueste a que alguien tiene copia del mismo y lo entregará a los medios y a la legislatura para que inicie una investigación en su contra. No se confíe si le dicen que nadie tiene copia.

Finalmente, ¿qué hará la Cámara de Representantes en medio de una coyuntura primarista a la que le queda un mes? Es el cuerpo que tiene la facultad para investigar e iniciar un proceso de residenciamiento, si es que hay algún delito de obstrucción de la Justicia por parte de la gobernadora Wanda Vázquez. Es una posición incómoda para Johnny Méndez, y me explico.

La Cámara de Representantes podría, en los próximos días, iniciar un proceso contra Wanda Vázquez. Eso se prestaría, aunque sea parte de la responsabilidad del cuerpo legislativo, para que se elabore la teoría de que es por campaña primarista. Ahora, si Méndez no hace algo, se prestaría para la teoría de que quieren tapar un escándalo de grandes proporciones del PNP.

De otra parte, si para evitar el señalamiento de que es por la primaria, se decide dejarlo para después del 9 de agosto, sería poco probable que hagan algo porque ya el partido va rumbo a las elecciones generales. ¿Imaginan la campaña eleccionaria corriendo de forma paralela a un proceso de residenciamiento de una Legislatura PNP contra una gobernadora PNP? ¿Y qué me dicen si finalmente Wanda Vázquez prevaleciera en la primaria y fuera la candidata? ¿Tendría la legislatura los cocos de procesar a su candidata a la gobernación?

Si para evitar eso decidieran pasar la página y tirarle un toallazo a Vázquez, entonces iría el PNP a las elecciones con la mancha de que protegen a una persona que intentó obstruir, o que obstruyó la justicia.

Aparte del proceso investigativo, en términos políticos, Wanda Vázquez ha metido al PNP y a la Legislatura en una situación más incómoda que en la que la metió Ricardo Rosselló hace un año. Ricardo Rosselló terminó renunciando… a todo.