Mujer que mato a martillazos a su madre en Hato Rey - Captura de pantalla - abril 11 2019

Foto: Captura de pantalla

En un conmovedor escrito que se ha vuelto viral en las redes sociales, la psicóloga, Fermina Liza Román, reflexionó sobre el caso de una mujer que asesinó a martillazos a su madre de 89 años y paciente de Alzheimer. 

A continuación sus palabras:

Por: Dra. Fermina Liza Román 

"No te juzgo

Hoy mi red va dedicada a la Sra. Mireya Córdova Figueroa quien asesinó a su madre una anciana de 89 quien padecía de Alzheimer.

No te juzgo, no te juzgo porque no viví en tus zapatos los 9 años que cuidaste de tu madre, porque no viví tus carencias, tu desespero, tu soledad.

No te juzgo porque la vida de un cuidador muchas veces está acompañada de renunciar a una vida propia, ser un cuidador es una labor solitaria, ya que aunque haya otros familiares usualmente estos suelen "lavarse las manos" y mantenerse alejados. Yo no estuve contigo, No te Juzgo.

No puedo juzgarte porque por años te enfocaste mucho en las necesidades de tu madre, devolviendo los cuidados , sin tener prácticas saludables de autocuidado para balancear tu vida y tu salud.

No te juzgo porque paulatinamente fuiste perdiendo independencia, mientras tu madre enferma se hacía cada vez más dependiente. Increíblemente nadie lo vio. Nadie te vio.

No te juzgo porque a pesar de padecer de depresión y cáncer continuaste los cuidados envuelta dentro de un batalla diaria contra la enfermedad de tu madre como la tuya propia.

No te juzgo porque en un momento dado perdiste el control cometiendo el acto del que te arrepentirás toda la vida y por el cual te arropará la culpa, la tristeza y el peso del dedo acusador de la sociedad.

Desde los ojos de la compasión te observo y me disculpo como sociedad por todas las personas que se hicieron de la vista larga mientras te consumías, mientras innegablemente necesitas ayuda que jamás llegó. Lamento que vivas en una isla donde la salud mental no es una prioridad y no existe el apoyo necesario para llegar a quien lo necesita y no puede salir a buscarlo. Ahora te espera enfrentar la justicia, quien te juzgará sin la compasión que probablemente necesites. Yo desde mi consultorio, mientras veo otras mujeres como tú, cargadas, cansadas y drenadas reflexiono y abogo por el apoyo y el reconocimiento del síndrome del cuidador ya que ser el único cuidador de un enfermo produce agotamiento y conlleva un claro deterioro de la salud física, mental y emocional. Desde mi consultorio No te Juzgo, te abrazo y deseo que La Paz, y el auto perdón llegue a tu corazón".