Tatito Dalmau y Tonito

En los 22 años que llevo como periodista no recuerdo haber visto una crisis interna en el  Partido Popular Democrático (PPD) como la que se está dando hoy, donde vemos un “Royal Rumble” típico de la lucha libre. Rafael “Tatito” Hernández contra José Luis Dalmau, Jesus Manuel Ortíz, Ramón Luis Burgos y Héctor Ferrer Jr. contra “Tatito”, “Tatito” contra los García Padilla, y ayer subió al cuadrilátero Antonio “Toñito” Cruz para zumbarle una “patada voladora” a Dalmau, la “figura cuatro” a Colberg Toro, picada de ojos a José Cruz, a Burgos, a Aníbal José Torres y a otros. Puede sonar gracioso, pero lo que vemos en el PPD hoy es exactamente lo que se vé en ese tipo de encuentro de la lucha libre.

La peor crisis que recuerdo en el PPD, antes de esta, fue las elecciones del 2008 con el entonces gobernador Aníbal Acevedo Vilá corriendo para la reelección con cargos federales por corrupción. 

¿Qué le escribió Cruz a José Luis Dalmau? 

Hoy hay mucha gente (mucha es mucha) que piensa que el PPD está secuestrado por dos o tres personas, encabezadas por Jorge ColbergOtros presidentes en el pasado pudieron mantenerlo a raya, pero él logró entrar a tu equipo y ‘cataplum’: logró su propio acomodo razonable. A partir de ahí, solo escuchas una parte de lo que en realidad viene ocurriendo, al menos en la CEE Creo que después de leer esto, lo pensarás dos veces en ocuparme y no te culparé. De todas formas, daré un plazo hasta el miércoles, víspera de Acción de Gracias. Quiero ver la salida de Naomy Ruiz de la OCE antes de esa fecha. Sé que varios excomisionados electorales y muchos de los compañeros de esa oficina se van a alegrar de esa salidaSi esto no ocurre a esa fecha, entonces ninguno de ustedes puede contar conmigo para nada. Tampoco me tienen que llamar para explicarme (o intentar mentirme) sobre los asuntos que aquí menciono. No seré parte del desastre que se avecina Mientras tanto, algunos cerca de ti, seguirán secuestrando el partido y lastimado a personas nobles y serviciales que pueden colaborar ‘desinteresadamente’ para aumentar las verdaderas oportunidades de recuperar que nos quedan en los tres años de este cuatrienio… Quizás, Colberg logre su ‘estrategia de partido’ de hacer que él renuncie o que tú le retires la confianza. De eso ocurrir, pues obviamente no podré ayudarle porque no fui diseñado para trabajar cerca de los buscones… Jorge Colberg intentó con varios presidentes del PPD, antes de tu llegada, agenciarse un buen salario. Obvio, el comisionado alterno se gana el salario de un juez del Tribunal Apelativo ($110,000 anuales). El problema no es el salario, el problema es que cobra ese sueldo para hacer lo mismo de la otra vez: cobrar sin trabajarPor cierto, que Colberg tiene por costumbre a cualquier problema con empleados u otras circunstancias resolverlo con la misma estrategia: referir a la Oficina de Ética tal o cual persona. Pues no se si cobrar sin trabajar con decenas de testigos en la OCE que pueden dar fe de esto y con un precedente en la ocasión anterior, será algo que la Oficina de Ética podría interesarse examinar”, denunció Cruz.  Muy fuerte las imputaciones. La carta es más extensa, pero esto es lo más llamativo.

El PPD ha sido una colectividad legendaria que ha sobrevivido luchas internas y externas, y que al igual que el Partido Nuevo Progresista (PNP) ha sufrido un desgaste, una erosión, que en las últimas dos décadas le ha costado un poco más, en mi opinión, al partido estadolibrista que al estadista. Ciertramente la base electoral del PNP es mayor, pero ha habido circusntancias en las que el PNP ha estado muy mal aspectado y gana, o casi gana, algo que no ocurre con el PPD necesariamente. 

Miremos los ciclos electorales de las últimas dos décadas. En el 2000, luego de un segundo cuatrenio marcado por la corrupción en la administración de Pedro Rosselló, Sila María Calderón obtuvo la victoria sobre Carlos Ignacio Pesquera con 60,000 votos de ventaja (3%). Luego de un cuatrenio tan controversial, esperaba que la victoria de Calderón fuera más holgada, pero aún así estaba dentro del margen históricamente precedido.

En el 2004 regresó Rosselló. Las heridas que recibió su administración no habían sanado en el pueblo. El PPD presentó a Aníbal Acevedo Vilá como su candidato a la gobernación. La campaña contra Rosselló era más contundente por los 40 jefes de agencia convictos vs la campaña contra Acevedo Vilá, que se enfocó en que era vago, que no había hecho algo por PR como comisionado y que era parte de la administración de Calderón. Al ser la campaña del PPD más contundente, esperaba una victoria del PPD más cómoda. Acevedo Vilá ganó por solo 3,500 votos (.02%).

En el 2008 el PNP, con Luis Fortuño como candidato, triunfó con una ventaja de 225,000 votos (11.5%). Obviamente fue un resultado influenciado por los cargos federales contra Acevedo Vilá, quien fue el que le entregó en bandeja de plata al PNP la elección al empeñarse en correr para la reelección. 

Fortuño fue a las elecciones del 2012 con una cantidad de señalamientos de clasismos contra su administración, de traspies, guerras internas y otros. Eso llevó a Alejandro García Padilla a sacarle una ventaja en las encuestas de más 15%. Al final, el PNP perdió por solo 11,000 votos (.05%).

En el 2016 el PNP ganó las elecciones y entró el peor cuatrenio gubernamental en la historia de ese partido con el primer gobernador que renunció y que se autoexilió en Estados Unidos. Para completar, lo sustituyó Pedro Pierluisi, quien luego de sentarse en La Fortaleza, el Tribunal Supremo lo mandó a salir. Como si fuera poco, la sustituta final, Wanda Vazquez, parecía con sus acciones gubernamentales seguir cavando la tumba de la palma. Con todo lo ocurrido durante el cuatrenio, ¿el PNP vuelve a ganar las elecciones?. Aunque la base del PNP sea mayor, esta última elección era para que perdieran, vía paliza, por todo lo ocurrido.

Sí, la aparición de Victoria Ciudadana y un carismático candidato del PIP desangraron la pava. No sé si fueron populares decepcionados o independentistas que le prestaban al voto al PPD los que se fueron con esos partidos minoritarios. Pero más que esa pregunta, lo que hay que cuestionarse es ¿porque el PPD no pudo retenerlos? ¿Realmente el “vota por mí para que no gane el PNP” era algo que llenaba la conciencia de esos electores? El PPD, como el PNP, debe repensarse. En el caso de la pava, con lo que está pasando en estos momentos, ¿hay espacio para repensar, reenfocar y desarrollar el partido y su ideología cuando están comiéndose por los rabos? 

Con estos truenos, ¿realmente quieren y piensan que van a ganar en el 2024? ¿O volverán a pedir que voten por ellos solo para que no gane el PNP y más ná? ¿Eso es todo lo que tienen?

No digo que lo que está ocurriendo en la pava sea, pero sí pareciera un sutil y atípico “golpe de estado” contra la presidencia partidista de José Luis Dalmau: crear con ataques y presión el escenario para que abandone el puesto, pero ¿para ocuparlo quién?. La otra pregunta es: ¿ha trabajado Dalmau para evitar ese escenario? ¿Realmente lo ven como líder? ¿Le hubieran hecho algo así a un Muñoz, a un Don Miguel o a Rafael?