David Bernier - mayo 13 2019

La figura de David Bernier como posible candidato a la gobernación por el Partido Popular Democrático (PPD) resurgió hace unos días , sin éste haber hecho expresión alguna sobre su futuro político. Son muy pocas las veces que éste ha realizado apariciones públicas para hablar de diversos temas desde que salió de la presidencia de la colectividad.

Estudios ubican a Bernier como el único que puede derrotar a Carmen Yulín Cruz en una primaria dentro del PPD y el que puede convertirse en un serio dolor de cabeza para la reelección del goberndor Ricardo Rosselló. No es de extrañar esa proyección.

Alex Delgado - Si yo fuera David Bernier - columna de opinion - mayo 13 2019

Creo que el gobernador Rosselló ha intentado establecer las bases para comenzar una transformación de Puerto Rico en distintos aspectos. Es imposible lograr esa transformación en los 29 meses que lleva en la gobernación. Menos si le suma el impacto de un huracán categoría 4, una Junta de Supervisión Fiscal impuesta por el gobierno estadounidense y una legislatura que ya comienza a dar indicios de alejarse un poco de la figura del primer mandatario.

Legisladores y alcaldes son las figuras que mayor contacto tienen con el pueblo, con el ciudadano de a pie, con el que aún no tiene un techo. ¿Ha notado que los legisladores del Partido Nuevo Progresista (PNP) no están defendiendo a su gobernador y sus acciones? No es poner un tweet de cuando en vez con una foto o un apoyo sutil a la figura del primer mendatario. Es salir “a matar” por su líder. Sencillamente no lo hacen y alguna razón debe haber, algo han detectado en la calle.

Según los estudios, las agencias de gobierno están colgadas ante la opinión pública, no obstante, el gobernador Rosselló se ganaría a cualquiera de los opositores que han anunciado esperan retarlo (Bernier no ha anunciado candidatura), y de forma cómoda. No hay manera de desligar al gobernador del pobre desempeño de sus jefes de agencia reflejado en el estudio. ¿Cómo se explica que prevalecería cómodamente frente a Carmen Yulín Cruz, Eduardo Bhatia, Roberto Prats y Charlie Delgado? Porque éstos, a 18 meses de las elecciones, no han penetrado en la calle, no convencen aún de que pueden ser unas buenas opciones. 

¿Porqué una figura como Bernier sale empatado con el gobernador en un hipotético escenario electoral, no estando en la tribuna pública? 

En las pasadas elecciones dos figuras trascendieron y destacaron con un discurso y estilo algo distinto, con mayor seriedad y respeto, a mi juicio,  elevando la discusión política: Manuel Cidre y David Bernier. Recuerdo una controversia que se intentó levantar desde el PPD contra el entonces candidato Rosselló y alegaciones personales sobre su pasado. El propio Bernier la paró en seco desautorizándola, matándola sin apenas haber impactado.

Ahora, ¿que yo consideraría si fuera Bernier para decidir si aspiro nuevamente a la gobernación? Miraría cómo fue la pasada campaña, no solo para él, si no para su familia.

En uno de los mejores momentos de la carrera de su esposa, Alexandra Fuentes, ésta tuvo que abandonarla para insertarse a la campaña política apoyando a su esposo. Los partidos políticos, más aún las campañas, están llenas de hipocresía, de personas que te saludan de frente y te espetan 20 puñales por la espalda. Gente con maldad maquiavélica que hacen lo que sea por lograr lo que quieren y si te tienen que llevar a tí o a elementos de tu familia “enredaos’” lo harán sin chistar. Hablo dentro de los mismos partidos.

Tras la derrota, Bernier fue objeto del abandono de su propio partido. Es de conocimiento público que pagará la deuda de su campaña de su propio bolsillo. ¿Escuchó usted a alguien del liderato decir “contra, vamos a ayudarte”?  Absolutamente nadie. 

De otra parte, viene un juicio contra Ramón Orta, una figura allegada a él, más su ex-director de finanzas se declaró culpable por corrupción, aunque ese tipo de campaña podría revivir sin un político tiene que saber que allegados suyos están involucrados en algún escándalo. En el pasado se ha alegado que no necesariamente y naturalmente hoy tenemos un gobernador que desconocía de los escándalos en el Departamento de Educación. Así que esa campaña, aunque sin duda saldría, podría ser neutralizada con ejemplos del pasado.

Tanto Bernier, como su esposa, han resurgido en el plano personal luego de las elecciones. Ella es una de las figuras principales de los medios, exageradamente exitosa en las redes sociales y en el ámbito de las producciones teatrales. Bernier montó una exitosa oficina dental (su profesión) que cada día vá ampliando, creciendo. Tienen tiempo para dedicar a sus hijos en un momento en el que naturalmente éstos demandan atención y cuidado. Es decir, les vá muy bien.

¿Abandonaría yo ese estilo de vida para insertarme en la jungla política llena de víboras, alacranes, ienas y aves de rapiña? ¿Dejar de dedicar tiempo a mis hijos, a lo que genera buenos ingresos para el futuro de ellos… para hacer qué cambios en un país que nunca está conforme, con una Junta de Supervisión Fiscal gobernando y medio mundo, incluyendo los tuyos, buscándo como clavarte el puñal bajo cualquier excusa…?, ¿yo? “Ay deja eso Rafael…” 

Ciertamente en la sangre de Bernier está el ADN político, es un idealista, pragmático, pero ¿vale la pena exponerse él y exponer a su familia a repetir el mismo vía crucis sacrificando nuevamente lo que podría ser el mejor momento de sus vidas? Algo que tiene que analizar profundamente en la sala de su hogar más que en la calle.