PNP - banderas - estadidad - Foto NotiUno

Líderes del propio Partido Nuevo Progresista (PNP) han sido el peor enemigo de la colectividad, especialmente en los pasados dos o tres meses.

Comenzando por el propio exgobernador y expresidente de la palma, Ricardo Rosselló y el controversial chat de Telegram. La alta cúpula del PNP se distanció de él y de su equipo de confianza, que también estaban en el chat, al censurar sus actuaciones y pedir su renuncia, un poco “con las muelas de atrás” inicialmente, pero luego de verle al perro, se percataron que era macho y fueron en filita india atacándolo con mayor aplomo.

Contrario a lo que dice el presidente senatorial, Thomas Rivera Schatz, en el sentido que eso no afecta adversamente al PNP de cara a unas elecciones, esa es una aseveración que él mismo sabe, desde mi punto de vista, que no funciona así, independientemente de que el liderato del partido se haya distanciado de Rosselló. Es bien difícil que el electorado general desvincule una cosa de la otra. En los seguidores que son fanáticos no hay duda que funciona así. Pueden llevarse los clavos de la cruz, y van a decir que sus líderes son lo más grande. Eso ocurre tanto en el PNP como en el Partido Popular Democrático (PPD). Menciono esos porque son los que han gobernado en las pasadas décadas, pero si el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) estuviese en el poder, sería la misma dinámica. ¿No defienden las dictaduras de los Castro, los Chavez, los Maduro y los Ortega? No reconocer cómo esas dictaduras afectan negativamente a los pueblos de Cuba, Venezuela y Nicaragua es un comportamiento igual al fanático del PNP y PPD.

De otra parte, trasciende el intercambio de familiares en posiciones y contratos. Hace unos meses entrevistaba al representante José Enrique Meléndez, ante señalamientos de si votó contra el nombramiento de Pedro Pierluisi para Secretario de Estado porque un familiar suyo estaba contratado en el Senado. Meléndez negó que siguiera la línea de Rivera Schatz contra Pierluisi para, supuestamente, proteger el contrato de su familiar.

Sin embargo, en defensa de su argumento reveló el representante Gabriel Rodríguez Aguiló tenía a su hijo trabajando en el Senado y que el también representante Jorge “Georgie” Navarro tenía a su mamá en el alto cuerpo. “Venga acá, ¿ustedes tienen un intercambio de contrataciones de familiares en la legislatura?”, le pregunté. El legislador pareció percatarse del error que cometió en su revelación y luego no sabía qué contestar, tratando de desviar la atención victimizando a su familiar con la trillada expresión de que con la familia no se deben meter. De hecho, no es que se trate de meterse o no con la familia. Si la familia es la que se mete en contrataciones con el gobierno, se expone al escrutinio público.

Luego trascendió que el representante PNP José “Memo” González contrató, a razón de $100.00 la hora, a la esposa del ex Secretario de Corrección, Erick Rolón, y que éste, a su vez, contrató a la novia de González en Corrección. González aseguró por NotiUno 630 que una contratación no tuvo que ver con la otra. Eso se lo creen solo en su distrito de Arecibo, imagino. O al menos eso parece pensar él.

Igual se revela que Rodríguez Aguiló dio un contrato a una corporación de una entrenadora personal, la cual no sometió propuesta para brindar servicios. El contrato se ejecutó tres semanas después de la creación de la corporación.

Otro legislador PNP, Felix Lasalle Toro, contrató los servicios de la corporación de una artesana para que lo asesorara en temas de seguridad. Parecen admitir que no sabe de seguridad, pero que el esposo de ella sí y fue el que asesoró, aunque su nombre no aparece en los servicios.

El PNP combate la existencia de la Junta de Supervisión Fiscal argumentando que no la necesitan porque ellos son unos duros en administración del dinero del pueblo de forma sana. Esas contrataciones y ese intercambio de familiares en contrataciones con fondos públicos ¿son una forma sana de administrar el dinero?, ¿si?. Ellos mismos neutralizan sus argumentos contra la JSF por sus propias actuaciones. Señores, si los dejamos solos, sin un adulto en el cuarto, usted sabe lo que le espera a usted, seguir como está, y a los allegados de ellos, seguir progresando.

Finalmente la alcaldesa PNP de Canóvanas, Lorna Soto, lució, hasta cierto punto infantil, defendiendo, tipo “perreta de niño”, su intento de bautizar un parque con el nombre de “Angel Luis Pérez Casillas”, convicto por encubrimiento de los asesinatos del Cerro Maravilla. El mismo Pérez Casillas lució como el adulto en el cuarto al pedir se retirara el nombramiento. El brindarle la oportunidad de trabajar en el municipio es un reconocimiento al proceso de rehabilitación de este señor. De ahí a llevarlo al nivel de casi reconocerlo como héroe, son otros 20.

Todas esas controversias, a 14 meses de unas elecciones, sin duda afectan a la colectividad porque la palma es la bandera que levantaron para que los eligieran, y que seguro volverán a enarbolar en el 2020 con el “¡arriba la parrrrrma!”. Por lo tanto, cuando esa bandera es enarbolada por figuras que han levantado animosidad con diversas controversias, la asociación, justa o injustamente, las hace el elector. En política nada está escrito, faltan 13 meses para las elecciones generales y la situación en el PPD no es muy prometedora que digamos. No obstante, no pueden descansar en eso último.

Esas controversias son buscadas por los líderes del PNP, por lo que los peores enemigos de la palma está ahora mismo son líderes de la misma colectividad. La palma está tan sólida, en este momento, como un coco derribado por los vientos del huracán María en el 2017 y no sé cuánta solidez signifique ganar una elecciones porque el retador es peor.