Raul Grijalva - Fortaleza - mayo 6 2019

El pasado jueves, en una vista, el congresista Rob Bishop, preguntó a la Directora Ejecutiva de la Junta de Supervisión Fiscal, Natalie Jaresko, sobre su impresión del porqué la tasa de participación laboral en la isla ronda un bajo 40%. Obviamente la pregunta de Bishop vá por el lado de lo que no está entrando al gobierno en dinero, por la crisis fiscal.

Jaresko esbozó tres razones: 1. El mercado informal de trabajo, entendiendo que es parte de una “tradición y cultura”; 2. La política pública sobre la asistencia de bienestar social y la falta de incentivos para dejar de depender de esos programas; y 3. La baja en las inversiones, tras la salida de las 936 y otros.

Luego de esto, el congresista por Arizona, Raúl Grijalva, se mostró “ofendido” e “indignado” por las expresiones de Jaresko. Aunque las expresiones de ésta se dieron el jueves, no fue hasta el viernes en la tarde que Gijalva envió su comunicación. ¿Porqué la demora? A mi juicio, la reacción del congresista parece más parte de un libreto que le escribieron o alguna petición de que realizara dichas expresiones. Creo que Grijalva conoce muy poco de Puerto Rico.

Aquí en la isla un grupo se ofende porque digan parte de nuestra verdad. Cuando digo "parte de nuestra verdad" es porque no se trata del 100% de los puertorriqueños, y aunque tampoco es la mayoría, en mi opinión podría tratarse de una cantidad significativa. El mercado informal no tiene estratas sociales y puede ser partícipe del mismo desde un médico, un renombrado abogado, hasta un vendedor de “hot dog”.

Alex Delgado - columna - Lo que no le dicen a Grijalva - mayo 6 2019 - 2

No debemos sentirnos ofendidos porque alguien señale que en la isla el mercado o la economía informal ha sido un serio dolor de cabeza para las finanzas del estado. Unas preguntas simples: todo el que genera ingresos en efectivo, ¿reporta el 100% de lo que ingresa al Departamento de Hacienda? Es más, ¡vamos!, pongamos un 75%. ¿Le han dicho a usted alguna vez “si me pagas cash, no te cobro el IVU?” ¿Qué ha dicho usted?: “¡Como se atreve a hacerme una propuesta como esa! ¡Atrevido!”… o ha dicho “Déjame ir al cajero automático a retirar el efectivo, vengo ahora”.

¿Recuerda la estadística de que solo 13,000 contibuyentes reportan ingresos de más de $150,000.00 (ciento cincuenta mil) al año. Para que usted vea que no se trata de pobres o ricos. ¿Ha visto en una oficina médica “solo efectivo”?. ¿Cómo pagó Víctor Fajardo su defensa? En efectivo. ¿Angelo millones? También en efectivo.

Yo he entrevistado a personas que no tienen trabajo y que rechazan los puestos porque incluyen trabajar de noche o fines de semana. Conozco reclutadores que de 10 llamadas, llegan 3 o 4 a entrevista, los demás, después de confirmar, no llegan, ni llaman. Al final, de 10, logra reclutar uno o dos (habiendo más puestos disponibles). En uno de los casos la persona comenzó a trabajar a las 8:00 am, salió a las 12:00 md a almorzar y no volvió. El problema de reclutamiento es serio porque no quieren trabajar o buscan hacerlo en un comfort zone. Con eso estamos bregando.

Según esas cosas ocurren, también ocurre que hay personas que prefieren vivir de las ayudas sociales en lugar trabajar porque sencillamente la vida es más fácil de esa manera, no hay que joderse mucho. No puede negar que los hay y tampoco puede decir que son dos o tres. Un trabajador promedio no tiene una cubierta como la del plan médico del estado “all inclusive”, sin mucho control y casi gratis. O sea, tener un plan médico en un trabajo no es un incentivo porque el estado brinda uno mejor sin trabajar. Estamos claros, hay quien lo necesita porque no puede trabajar y con esos no tengo ningún problema.

La parte de la inversión también tiene que ver porque mientras menos haya, menos solidez económica y menos plazas de empleo disponibles hay. No se luchó por las 936 y las dejaron ir fácilmente sin tener planchada la Sección 30A. Al final nos quedamos sin una cosa y sin la otra. A eso súmele todos los tiros a quemarropa, de manera viciosa, que le hemos dado a proyectos de inversión. Les pongo dos ejemplos: Paseo Caribe y la planta de Energy Answers en Arecibo. En el caso de Paseo Caribe, grupos de izquierda montaron un campamento para impedir que continuara la construcción. La detuvieron hasta que el desarrollador se fue a quiebra. Una vez el desarrollador  se fue a quiebra, recogieron sus motetes y dejaron que la obra terminara. ¿Usted cree que eso no llega a oídos de otros inversionistas?

En el caso de Energy Answers, los mismos grupos agarraron el tema ambiental y la protección del Caño Tiburones para detener el proyecto. Una vez logrado el objetivo, el Caño sigue recibiendo contaminación del vertedero arecibeño y a esos grupos no les ha importado. ¿Los ha escuchado hablar de impedir que se deposite más basura allí?

¡Señores!, en lugar de ofendernos, lo que debe es darnos es algo de verguenza por los gansos que tenemos y que no aportan, pudiendo hacerlo. Esas son las cosas que no le dicen a Grijalva.