Raulie Maldonado - Foto via Facebook - junio 28 2019

"En el caso de las armas, ¿porque hay que ser distinto con “Raulie”?, ¿solo porque la está emprendiendo contra el gobernador y a todo aquel que así actúe hay que reírle las gracias? ¡No señor!"

Como les expresé en una columna publicada en Metro Puerto Rico el pasado jueves, las primeras comunicaciones de Raúl Maldonado Nieves, “Raulie”, hijo del ex secretario del Departamento de Hacienda, proyectaron incoherencia, lucieron erráticas, por lo que hizo pensar a muchos si este joven estaba o está bien de la mente, si el intenso coraje y angustia que le provocó la destitución de su papá lo sacó de sus cabales.

Ante eso, la Policía de Puerto Rico decidió citarlo para entrevistarlo ya que el joven posee varias armas de fuego. Si me preguntan, esa es la actuación que espero de la Policía de Puerto Rico y de ordinario no tendría que ver con “represalias”, aunque el manejo por parte del gobierno ha sido horrible, pero les hablo de eso más adelante.

¿Recuerda usted el nombre de Esteban Santiago? Es un puertorriqueño que viajó en un vuelo comercial desde Alaska hasta Fort Lauderle y al llegar, abrió fuego en el área de equipaje del aeropuerto matando a 5 personas un 6 de enero de 2017. ¿Cuál fue el debate mediático en Puerto Rico? Cómo era posible que si el hombre había dejado entrever problemas mentales, lo dejaran armado y no intervinieran con él. Ciertamente son casos distintos ya que Santiago era un militar de la Guerra de Irak que estuvo recluido en un hospital psiquiátrico.

Yo no estoy diciendo que “Raulie” tenga problemas mentales, pero sí puedo decir que lo percibí incoherente en sus comunicaciones. A eso le sumo que mostraba ira intensa por lo que le hicieron a su papá. Si ese joven está pasando por un periodo de depresión y tiene varias armas de fuego, ¿usted me dice a mí que es responsable mirar para el lado? ¿Por qué está atacando al gobernador debemos ignorar las circunstancias que rodean su caso y darle una estrellita? He notado un poco de eso en los medios, de tratar de ignorar esa parte de la historia, no sé si con la intención de no restarle a sus señalamientos contra el primer ejecutivo.  Los señalamientos son importantes, las circunstancias de cómo se lleva el mensaje también lo es. 

“Raulie”, para un sector, era hace unos meses una escoria, una garrapata gubernamental que debía ser tirada en una cloaca. Hoy la emprende contra el gobernador y esos mismo sectores casi pronuncian que deben darle algún Premio Nobel, hoy es un rockstar que debemos abrazar y apoyar. Igual a la inversa, los que le llamaban “talentoso” hoy le dice “destemplado”.

En el caso de las armas, ¿porque hay que ser distinto con “Raulie”?, ¿solo porque la está emprendiendo contra el gobernador y a todo aquel que así actúe hay que reírle las gracias? ¡No señor! Si Alex Delgado tiene armas de fuego y comienza a proyectar públicamente un comportamiento emocional cuestionable, hablando de forma incoherente y mostrando una rabia intensa e incontrolable contra cualquier ser humano, la Policía de Puerto Rico está en su obligación de tomar cartas en el asunto.

Sobre la publicidad de la investigación, el mismo Maldonado, hijo, la hizo pública argumentando represalias en su contra por sus denuncias. Incluso, la publicó sin cubrir sus datos personales, algo básico y lógico cuando se va a publicar algo, luego borró el post y volvió a publicarlo cubriendo la información.

Ahora bien, cuando uno cree que el gobierno ha cogido los golpes suficientes como para aprender, la embarra más. El Comisionado del Negociado de la Policía, Henry Escalera, hizo publico el listado de armas de “Raulie”, algo improcedente. ¿Qué pertinencia tiene hacer público el listado? Todavía me rasco la cabeza pensándolo. No lo hay. Eso es algo entre el tenedor de las armas y la Policía. Ahí falla el estado y le dá argumentos a los que plantean que se están tomando represalias, con toda la razón del mundo.

Creo que el señor Gobernador debe ordenar a sus jefes de agencia que paren ya los papelones porque aunque yo entiendo hay unos méritos en este caso, al mismo tiempo me hace desconfiar, como “Raulie” del aparato gubernamental.

Dice el joven que no confía en Wanda Vázquez y tiene toda la razón. Yo tampoco confiaría en la Secretaria de Justicia, quien ha perdió credibilidad estrepitosamente la semana pasada. Primero resiste iniciar una investigación sobre las denuncias de los Maldonados y dice que si ellos ván al departamento, pues entonces hace algo. Ante la metida de… y la ola de críticas, entonces saca pecho y los cita a ambos. El viernes dice que se enteró en la mañana de que Maldonado, padre, no asistiría a su cita, pero fue desmentida por la licenciada Mayra Lopez Mulero, quien reveló la agencia lo sabía desde el jueves. Vázquez no ha desmentido a López Mulero. ¿Porqué mentir Justicia? Por eso entiendo a los que no confían en la dirección de la agencia. Tan fácil que era decir el jueves en la tarde, por un comunicado, que no Maldonado no iría y que se citaría por tribunal. 

Hay sectores que denuncian represalias de la Administración Rosselló y lo increíble es que ésta no hace mucho esfuerzo por rebatirlo con acciones pensadas, calculadas y sobre todo cuidadosas. En cambio, lucen igual de incoherentes y erráticos. Cuando veo estos pasos erráticos del estado, solo puedo pensar que creo que hasta los independentistas, aunque lo nieguen públicamente, están claros que por cosas como éstas hace falta, con sus virtudes y defectos, el tribunal federal en la Chardón, por que si no… Dios nos coja confesao’s.