Arnaldo Claudio, monitor de la Policía.

Frustrado y con un dejo de tristeza en su voz, el exmonitor de la Policía de Puerto Rico, Arnaldo Claudio, aclaró en NotiUno 630 que no presentó una carta de renuncia al cargo y dijo que "di lo mejor de mi, pero también tengo que decir que lo mejor de mi es lo que hace que parta".

En una entrevista en Análisis 630 con Enrique 'Kike' Cruz, dijo que "es hora de mirar cómo vamos a actuar como seres humanos, cómo vamos a hacerle el bien a Puerto Rico. Creo que mi decisión es la correcta. Cuando un jefe se entera de algo tiene que actuar".

Al preguntársele si vio algo que no era correcto, respondió que "ya yo levanté esa bandera. No hay que sacarle brillo a esto. Eso se informó a través de unos informes (al juez Gelpí)... No puedo entrar en tanto detalle. Yo creo que estamos claros de mi posición, estamos claros de qué tipo de persona yo soy, y estamos claros de por qué yo cierro mi oficina". 

Más temprano, Claudio señaló como motivo de su salida del puesto a cargo de supervisar la Reforma de La Policía, "robo y despilfarro de fondos públicos".  

“Teniendo conocimiento de todo esto también he perdido la confianza en cómo la corte y el Departamento de Justicia de Estados Unidos llevan a cabo este proceso y tristemente como el Departamento de Justicia de Puerto Rico fue sacado del caso pagándole $3.7 millones a un bufete (McConnell Valdés), en el cual existen parientes de personas involucradas en el proceso de la Reforma”, dijo al periódico El Vocero. 

A preguntas de Cruz, en Análisis 630, el coronel retirado del Ejército de Estados Unidos sostuvo que el anuncio de su salida del puesto surgió después de una reunión que sostuvo en una oficina con el juez federal Gustavo Gelpí, quien preside el proceso de la Reforma de la Policía, un proceso al que está sometida la Uniformada a raíz de denuncias de violaciones a derechos civiles. 

Sin embargo, sostuvo que "no existe una carta de renuncia".

Claudio añadió que "yo llegué a Puerto Rico como llega toda persona, para dar lo mejor de uno, no lo peor. Llegué a Puerto Rico con una ansias enomes de cumplirle al Pueblo. Creía que mis experiencias reformando policías en distintos países me iban a servir, y me sirvieron. Di lo mejor de mi, pero también tengo que decir que lo mejor de mi es lo que hace que parta", concluyó".

Al momento de la entrevista estaba acompañado por su esposa Sonia, y su madre, porque cuenta con su apoyo, mencionó.

Claudio trajo a colación que ha ocupado cargos altos en el Ejértico, con 143 países en su trayectoria profesional. Mencionó que es hijo de un policía y una maestra que le enseñaron valores.

Dijo que "es hora de mirar cómo vamos a actuar como seres humanos, cómo vamos a hacerle el bien a Puerto Rico, creo que mi decisión es la correcta. Cuando un jefe se entera de algo, tiene que actuar"

Dijo que al presentar su visión al juez Gustavo Gelpí, quien preside el proceso de Reforma de la Policía, tuvieron visiones encontradas, por lo que decidió irse. Compungido, dijo que su sueño y el de su esposa, Sonia, era establecerse en Puerto Rico, aunque sus hijos están en Washington. Vendió su casa en Puerto Rico, regaló trajes nuevos para graduandos que no tienen recursos.

Aclaró que NO hay una carta de renuncia, que su decisión se dio luego de una conversación en un oficina. Claudio dijo que NO cierra su oficina hoy, sino que tiene una responsabilidad social de llevar a cabo un proceso. Que él paga contribuciones al igual que el personal que trabaja con él.

Al final del día es qué vamos a hacer para llevar a cabo el proceso (de la Reforma), y mi deseo para el Gobierno y la estructura federal es que lleven a la Policía de Puerto Rico a completar el proceso que se firmó, sin tener que hacer favores". 

Claudio fue coronel del Ejército de los Estados Unidos y estuvo a cargo de dos cárceles, una en Bagdad (16,500 detenidos) y otra en la frontera con Kuwait, con 22 mil.

En una de ellas, hubo un general acusado de violación a derechos civiles y humanos en una cárcel de Iraq en el 2005 él lo denunció, y que en el 2017, el presidente Donald Trump lo nombró Consejero Nacional de Seguridad. Tras su nombramiento, él envió los expedientes que tenía sobre el caso a la Casa Blanca, por lo que fue destituido a los 93 días.

Ppr su parte, el juez Gelpí dijo en declaraciones escritas que no emitiría comentarios.

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