Ricardo Rossello - guagua blindada - Foto via Metro - diciembre 2 2020

Hace casi tres años, con un país en quiebra y grandes necesidades económicas en sectores vulnerables, el exgobernador Ricardo Rosselló, participó de alguna forma en la gestión para que le compraran, con fondos del pueblo, una guagua blindada de casi un cuarto de millón de dólares. El exmandatario defendió la compra basado, y cito sus palabras, en “estándares de seguridad”.

En ese momento nadie sospechaba para qué Rosselló necesitaba una guagua blindada. En el Verano del ’19 tuvimos una mejor idea de porqué él pensaba que sí.

Cuando la ciudadanía se enteró y la indignación arropó al pueblo, en un intento de apaciguar lo caliente que estaba, anuncian que pasaban la guagua a la Policía de Puerto Rico porque los muchachos de SWAT la necesitaban grandemente. O sea, mientras estos agentes del orden público la necesitaban, nadie les hacía caso, no le daban los recursos. Esos recursos aparecen para que Rosselló paseara en una especie de “bestia” por nuestros llanos y montes, y cuando los agarran en pifia, entonces se acuerdan de los pobres del SWAT.

Dijo Rosselló: “Hicimos una petición hacia el Departamento de Seguridad Pública para ver si las guaguas cumplían con los estándares de seguridad (para él). Se devolvió una contestación de que no cumplían”. En otras palabras, ¿pagaron primero y preguntaron después?

Si la guagua no cumplía, pues se devuelve, punto. Le preguntaron y respondió que no se puede porque “estos componentes, una vez se procesan y se encaminan, no se pueden devolver”. No tengo duda que no la podían devolver porque fue lo que pidieron. Si a usted le venden algo y le dan lo que no es ¡seguro que le tienen que devolver los chavos!. Pero la ineptitud de nuestro gobierno no es razón para que le devuelvan al pueblo su dinero.

Hoy, casi tres años más tarde, la misma agencia que solicitó y gestionó la guagua dice que ya no tiene uso práctico. O sea, los $224,100.00 se podrían perder, si no se perdieron ya.

Para ser justos, el actual secretario del Departamento de Seguridad Pública, Pedro Janer, no tiene responsabilidad en la decisión de comprar la guagua y botar el dinero del pueblo, sin embargo, con la tranquilidad que dice que la guagua no sirve y que lo más para lo que pueden usarla es para practicar tiro al blanco deja mucho que desear y proyecta lo mismo que los demás: “puej… como los chavos no son míos…”. Osea, ¿no le duele una uña de que se bote así los chavos del pueblo? Usted y yo sabemos la respuesta.

“En mi opinión esa guagua no tiene un uso práctico para Puerto Rico. La amenaza que pueda haber, en cuanto a un funcionario público a nivel del gobernador, en la historia de Puerto Rico eso no se ha dado. La cantidad de dinero exhorbitante que se gastaría para mantener ese tipo de vehículo no creo que nadie quiere tomar esa responsabilidad en el uso que se le puede dar. Para que tengan una idea, hasta para manejar esa guagua la persona tiene que ser adiestrada. Si se le va a cambiar un aceite, tienen que venir unos técnicos de Texas (para que mantenga la garantía). Nadie puede tocar esa guagua a menos que no sea un técnico certificado de esa compañía. Yo no creo que eso sea práctico. Yo veo que, si esa guagua llega a Puerto Rico, en algún momento la van a tener que coger de práctica de tiro al blanco, porque realmente no va a tener ningún otro uso apropiado”, dijo Janer.

El presidente del comité de transición del gobierno entrante, Ramón Luis Rivera Cruz le pregunta a Janer, “O sea, ¿el pueblo de Puerto Rico perdió casi $250,000?”.

“Y pudo haber sido peor”, respondió.

Mi pregunta al gobernador electo Pedro Pierluisi: ¿quién vá a pagar por esto? Si usted se queda de brazos cruzados, si mira para el lado y no hace, como mínimo, que se investigue porque son de su partido, dudo mucho que pueda lograr alguito en erradicar el mal que fomenta e incita la corrupción y/o pérdida de fondos públicos por crasa negligencia administrativa: la falta de consecuencias.

Ese cáncer ha existido en administraciones penepés y populares. Y no crea que no pasa o pasaría con el MVC, el PIP o cualquier otro. Los partidos se protegen y protegen a los suyos. ¿No recuerda el caso de la dominicana discriminada y cómo un partido cerró filas detrás de la candidata señalada haciendo mutis y bajando la cabeza? Claro, en ocasiones sacrifican pobres corderitos que pueden desechar fácilmente para decir que hicieron.

El o los responsables de esta potencial pérdida de fondos públicos tienen que responder. Si no pasa algo, este caso se repetirá como casi se replica con los 38 millones de pruebas COVID. Este abuso e indeferencia con el dinero del pueblo se tiene que acabar.