Comisionada Residente desconocía de petición del gobernador a legislatura federal

“Desde que el PNP ganó las elecciones de 2008, Jenniffer González… insistió en que necesitaba de mi asesoría. Yo tenía dudas y reservas con esa petición, sobre todo porque conocía su carácter  y estilo de trabajo. Es una de esas personas que le gusta dormir de día para trabajar de noche… ha demostrado ser poco cumplidora con los horarios de sus compromisos. Sus allegados sudan ante su falta de puntualidad… Llegué a la conclusión que ella solo quería que le dijeran lo que ella esperaba escuchar. La prepotencia en sus gestos y expresiones eran un constante insulto a la dignidad de las personas que trabajaban con ella… esa muchacha estaba enferma, borracha de poder y presa de una soberbia nunca antes vista…”. Esas palabras las inmortalizó la expresidenta de la Cámara de Representantes, Zaida “Cucusa” Hernández, exprincipal asesora en la Legislatura y madrina de la comisionada residente González en su libro “Pasión de Guerrera”, hace 6 años.

Si esas expresiones son ciertas, que no tengo duda porque conozco a la licenciada Hernández y no creo vaya a escribir algo falso, creo que eso puede explicar porque Jenniffer González no luce muy motivada con la elección especial de una delegación para trabajar la estadidad en Washington D.C., mucho menos con que en la misma esté el exgobernador Ricardo Rosselló.

Con el exmandatario en Washington, Jenniffer González no va a poder acostarse a dormir por el día. En mi expresión no lo tome literal, me refiero a que va a tener que trabajar por el protagonismo. Quizás piense que ella no busca protagonismo y la respuesta a eso es que los políticos buscan protagonismo hasta durmiendo. Viven del protagonismo, por eso los leen publicando “Yo conseguí esto…”, “esto fue por mi gestión”, “aquí inspeccionando el desyerbe del patio del vecino” y cuanta tontería entiendan puedan sacarle partido. El político que no busque protagonismo, realmente no tiene mucho entusiasmo de sobrevivir, electoralmente hablando.

De por sí, el puesto de comisionado residente no tiene tantísima relevancia a la hora de lograr fondos federales. ¿Usted cree que las ayudas por los huracanes, terremotos y pandemia que pudieron llegar fue porque si Jenniffer González, o cualquier otro, no estuviese allí no llegaban? De ordinario, esos fondos se destinan y le notifican al comisionado residente, que sale corriendo a anuncialo para impresionar tratando de proyectar que fueron gracias a su gestión.

Jenniffer González anunciaba si la administración de Donald Trump iba a enviar unos fondos, pero, ¿pudo mover el bloqueo de la misma administración ''trumpista''? Ella debía saber que la mayoría de los fondos, luego de anunciarse, eran detenidos, y si no lo sabía, ¿cuán efectiva era en su trabajo y con su “power”? Esto no es algo que solo ocurra con Jennifer González, es con todos lo que han ocupado el puesto. Claro, tampoco es que en algún momento no intervengan, rueguen o cabildeen. Eso ocurre, pero no es como si fuese un congresista o senador de verdad.

Teniendo clara mi opinión del rol de la figura del comisionado residente, mientras acá arde Troya y los gobernadores estan apagando fuego, la figura del comisionado camina tranquilamente por la capital federal, le dan trillitas en viajes congresionales y muy poco nos fijamos ellos. El protagonismo único es casi garantizado porque cuando se mira para allá arriba, el único rostro que se vé es el del comisionado, en este caso el de Jenniffer González.

La llegada de Ricardo Rosselló a la capital federal, con un puesto electo para trabajar la estadidad, cambia el escenario. Ricardo Rosselló no será cualquier delegado. Será el delegado que tuvo que renunciar a su puesto de gobernador hace menos de dos años, por lo tanto, su desempeño, lo que logre o no logre, captará la atención mediática de los puertorriqueños. Ya no nos fijaremos solo en Jenniffer González.

A eso hay que añadirle que será interesante ver cuál será la dinámica entre ambos, teniendo en cuenta que González fue la primera que agarró el sable para espetarlo en la espalda de Rosselló el 19 de julio del 2019: “No representa los postulados de igualdad que forjaron la formación del PNP. Debe separarse de la presidencia de nuestra institución y renunciar a la misma”. O sea, que Ricardo Rosselló no representaba, con sus expresiones en el chat, los postulados de la igualdad y que debía renunciar a la presidencia del partido que promueve la estadidad.

González no pudo disimular su distanciamento de Rosselló y una aparente insatisfacción con que Rosselló pueda llegar para hacer parte del trabajo de ella por el ideal. Rosselló anunció por NotiUno 630 a las 8:45 am que se hacía disponible y que si votaban por él, aceptaría ser delegado de la estadidad en Washington. A las 9:14 am, obviamente por ese anuncio, González publica un frío mensaje: “Le doy la bienvenida a todos los que quieren luchar por la igualdad plena para Puerto Rico. Nuestro pueblo votó contundentemente en noviembre y todas las manos para lograr la estadidad son necesarias”. Ni siquiera reconoció a Rosselló por su nombre en esa “bienvenida”. El 19 de julio no representaba los postulados de la igualdad… ayer le daba la “bienvenida”. En 2016 Jenniffer González hacía campaña en contra de Donald Trump, luego de todos los maltratos del presidente a la isla, ella era “Latinos por Trump”. ¿Cuán invertebrado o sin columna vertebral se puede ser en la política, por varias veces?

La posibilidad de Rosselló anunciar que aceptaría ser delegado no es de esta semana. Lleva meses y Jenniffer González lo sabía. No solo eso, también sabía que aquí votará el corazón del rollo del PNP y eso hace que sea casi seguro Ricardo Rosselló sea elegido.

La estadidad es el norte de todo PNP, lo más sagrado. Cuando hay un evento en la dirección de convertir a Puerto Rico en un estado, no hay líder de la Palma que se resista a inundar sus redes sociales convocando las cruzadas para acercar la estadidad de Puerto Rico. Revisando las redes sociales de Jenniffer González en los pasados días, es notable la ausencia de una promoción o llamado a votar este domingo. Yo no encontré ninguna, pero si hay un tuit o una publicación, ¿eso es lo más que puede hacer? Los políticos promueven lo que les conviene y a juzgar por su silencio con el proceso de este fin de semana, parece ser algo que no le conviene. Ni siquiera en el tuit de “bienvenida” hace mención de la elección. Es evidente no está contenta con que una delegación de estadistas vaya a hacer parte de su trabajo, mucho menos con que Ricardo Rosselló sea uno de ellos.

¿Se juntarán y abrazarán nuevamente? Son políticos. De parte de Ricardo Rosselló, por el momento, creo no olvida las serruchadas de Jenniffer González a su administración. De parte de ella, ¿cómo se abrazaría a una persona que para ella no representa los postulados de la igualdad? Las noticias cambian… Veremos qué pasa.