Carmen Yulin Cruz - liquidacion - dinero - montaje - enero 5 2021

Cada vez que cierra una administración, ya sea en una agencia gubernamental, en un puesto electivo o cualquier otro en el gobierno, vemos la misma historia: los miles y miles de dólares en cheques de “liquidación”. Ayer trascendió, por ella misma, que la exalcaldesa Carmen Yulín Cruz recibió $54,364.77 por concepto de liquidación. Fuentes del periódico Metro apuntan a que la ayudante de prensa de Cruz, Carmen “Compi” Serrano, recibió un cheque de $100,000.00, también por liquidación. Los que juraban que Carmen Yulín Cruz era distinta a otros, imagino hoy se rascan la cabeza pensando “¿esta nos cogió también?”. Recordemos que aseguraba ser distinta.  

En el tema de las liquidaciones, hemos escuchado historias de funcionarios populares y penepés jurando que nunca cogen vacaciones ni se enferman, y que por eso engordan la acumulación de días a liquidar. ¿Usted les cree? ¿Cómo se puede truquear con esto de las liquidaciones para jenderse al pueblo llevándose miles y miles de dólares a la salida del puesto?  

Ejemplo #1: Utilizan cualquier viaje “oficial” pagado por el pueblo de Puerto Rico o cualquier organización, montan su pareja, pagando ese pasaje con fondos privados. Obviamente la pareja se queda en la habitación que paga el pueblo o la organización, el funcionario se pone una o dos reuniones cortas en las mañanas y el resto del día a ver museos y pasear. De hecho, de igual forma se hace sin pareja, o sea, en el viaje se ponen reuniones antes del medio día y el resto de la tarde es jangueo y turisteo, mientras el pueblo jura que “ese macho” se está comiendo las calles de la capital federal día y noche, pero de trabajo, no de joda. Trabajaron una o dos horas y el resto “por la window”. Digo, también está el que se inventa la reunión ficticia de un día y coge el mismo para turisteo. 

Ejemplo #2: Los funcionarios de alta jerarquía, como jefes de agencia, supongo políticos electos también, de ordinario no ponchan, ni registran su asistencia. Por lo tanto, estando enfermos podrían llamar a la oficina y decir cualquier excusa para indicar que no trabajarían desde la oficina. O, también podrían dar el caretazo en la la mañana e irse al ratito, cosa de que lo vean y no reportar enfermedad para que no rebaje el cheque de la liquidación. 

Debo aclarar, primero, que estos dos ejemplos me los han dado funcionarios del gobierno central, segundo que no estoy autorizado a revelar nombres y tercero, que tampoco es que esos ejemplos son la norma, que tampoco lo hacen todos y que no estoy diciendo haya sido el caso del Municipio de San Juan. Como indiqué, son ejemplos de cómo podría un funcionario aparatarse de la honestidad en casos así para no afectar su cheque de liquidación, a base de lo que me han explicado. 

Yo soy una persona, hasta el momento y gracias a Dios, bastante saludable. No suelo enfermarme, pero ¿decir que en dos, tres o cuatro años no me enfermé, como ha ocurrido con jefes de agencia? ¿Que nunca me cogí un break de descanso? Señores, el embuste se explica así de sencillo: no hay cuerpo que aguante trabajar los 365 días, incluyendo sábados y domingo, jornadas de no menos de 12 o 14 horas. 

El 2 de julio del 2018 El Vocero reportó: “La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz Soto, y tres empleados del ayuntamiento, cobraron su exceso de vacaciones, las que totalizaron $34,824, mientras que a los empleados de carrera se les exigió agotar estos días para evitar que recibieran la paga… Cruz Soto cobró un cheque de $9,197.25 por concepto de exceso de vacaciones, la directora de Recursos Humanos Marta Vera cobró $10,000; el secretario municipal Magdiel Pérez $7,000…” ¿Magdiel Pérez? ese nombre como que me suena… ¡¡¡Ahhh… sí!!! El que era Secretario Municipal del Municipio de San Juan. 

De hecho, que datos más curiosos: Magdiel Pérez coge su liquidación de $10,000 junto a la alcaldesa el 2 de julio de 2018, un mes después, el 8 de agosto, Pérez renuncia como secretario, y un mes y medio más tarde, el 24 de septiembre el FBI se mete en la torre municipal por una pesquisa de posible corrupción en el municipio, en la que se menciona a Pérez como una de las tarjetas de investigación, que hasta el momento no ha concluído y por lo que se le presume inocente de cualquier señalamiento. Pero no deja ser ser curiosa esa cronología. 

Nadie ha dicho que la alcaldesa está tomando algo ilegal, pero ante tanta necesidad económica que tienen miles sanjuaneros, con lo desastroza que fue su administración, salir con un cheque de $54,364.77, de un salario de anual de $123,634.44 que mucho criticó cuando lo estableció Jorge Santini, pero no se lo bajó “ni pa’ Dios” en los 8 años que fue alcaldesa… pues no deja de causar indignación. Los datos de estos últimos tres parrafos demuestra que “El Poder está en la Calle” no fue más que una farsa para vender una imagen a los camaradas y que “El Socialismo pa’ todos, menos pa’ mí” hubiese sido un escrito más honesto. 

Finalmente, veo muchos legisladores con ideas populistas, que si eliminar las escoltas, que si esto, que si lo otro… ¿Quieren hacerle un favor al pueblo? Eliminen, por ley, esas lujosas liquidaciones. No es que le suspendan las licencias de vacaciones ni enfermedad, pero que les den un tiempo razonable para que las agoten y el que no las tome, pierde el exceso. Se puede dejar a fondo un balance anual, es decir, al cierre del año natural, el 31 de diciembre, el que tenga más de 5 o 10 días, pierde el exceso. Y si no se enfermó, pues nos alegramos mucho de que sea saludable y le felicitamos, pero la jauja no solo tiene que acabarse entre los políticos, también entre los empleados públicos que ven en una licencia para cubrirlos en caso de emergencia como un Jackpot para coger un cheque gordo en algún momento porque no se enfermaron. Es absurdo que si se enferman, se les paga por enfermedad, y si no se enferman, también se les paga por no enfermarse. Son como un casino: la casa siempre gana. Y si eso es absurdo, es obsceno que se permita eso siga acumunlando para coger un cheque de enfermedad más grande, sin haberse enfermado.  

Es un abuso contra el pueblo y los contribuyentes, ¡Punto!. Los gansos no solo están en la clase política, la gansería también está en muchos empleados públicos (no todos) y también en las uniones. En eso de ver cómo le sacan más al bolsillo del pueblo, esos tres sectores coinciden. No es que no se les pague lo justo, es que no abusen de los contribuyentes que tienen  que sacar de donde no tienen o donde no les dá, para pagar con sus contribuciones muchos abusos del sector público. 

A los políticos, metan mano a esa jauja de las liquidaciones con la idea que les doy, a ver si son bravos de verdad, a ver si el gas pela.