Roberto-Noemi

En horas de la tarde de ayer Roberto Rodríguez confesó a las autoridades que asesinó a la enfermera Angie Noemí González Santos el pasado 15 de enero, pero ¿qué confesó este a la Policía? 

NotiUno 630 tuvo acceso a la confesión a continuación los detalles: 

 Tenía la sospecha de que ella estaba con otra persona. La noche antes del asesinato, alegadamente, ella le pidió que le diera un masaje y mientras él le aplicaba el mismo, ella se quedó dormida, dejando el teléfono desbloqueado.

 Presuntamente, en ese momento, recibió unos mensajes de texto de una persona y que él entendió que por el escrito había alguna relación entre esa persona y Ana Noemí.

 Al día siguiente él no tuvo trabajo y decidió ir al área donde ella trabajaba para ver qué hacía luego, ya que últimamente estaba llegando a su casa mucho tiempo después de salir de trabajar.

Que la siguió hasta Barranquitas y la vio entrar con su auto a una residencia. Ella tardó cerca de 20 minutos en salir.

Al salir, la vio abrazarse y besarse con una persona, por lo que la fotografió. 

Que luego la llamó para que lo recogiera a él en otro lugar, por lo que ella fue a buscarlo a donde él le dijo.

 

Que cuando se montó en el auto, él condujo por la carretera de Barranquitas a Coamo y en algún punto se detuvo. En ese momento le cuestionó si ella estaba con otra persona, lo que ella negó.

 

Que él le mostró las fotos de ella abrazándose a esa otra persona y ella le cuestionó que quién la había fotografiado, por lo que él le dijo que fue él mismo.

 

Que ella siguió insistiendo que no le engañaba y que se lo juraba por sus hijas.

 

En ese momento él entró en cólera y la agarró por el cuello. Que todo fue tan rápido y aplicó tanta fuerza que Angie Noemí no tuvo tiempo de reaccionar ni defenderse.

 

En entonces que se dirigió a un lugar remoto, que la sacó del auto, la sentó en el suelo y luego la lanzó por un risco, cayendo el cuerpo 31 pies abajo.

 

Salió del lugar y luego se puso nervioso, por lo que regreso a  donde la dejó.

Que trató de sacarla, pero por la inclinación del terreno y el peso del cuerpo, no pudo, decidiendo dejarla allí y regresar a su residencia.

 

La noche de la confesión se vio acorralado cuando las autoridades le dijeron que en las cámaras de seguridad de los comercios de la ruta que ella iba tomando al salir de su trabajo, se veía también el auto de él detrás, siguiéndola, algo que contradecía parte de sus declaraciones, por lo que terminó confesando.

El cuerpo de González Santos, fue encontrado en el barrio Coamo Arriba en la carretera PR-555, kilómetro 4.8, de Coamo.