Tormenta Barry - Luisiana - Foto via satelite - julio 12 2019

Miles de residentes de Luisiana comenzaron a colocar costales de arena o evacuaron ayer hacia zonas más altas mientras la tormenta tropical Barry amenazaba con convertirse en el primer huracán de la temporada y llegar a tierra con aguaceros torrenciales que pondrán a prueba las reforzadas defensas contra inundaciones colocadas en Nueva Orleans tras el azote de Katrina.

Elementos de la Guardia Nacional y cuadrillas de rescate en vehículos anfibios se desplegaron en todo el estado mientras Luisiana se prepara para el arribo de la tormenta la noche del viernes o en las primeras horas del sábado.

Barry podría llegar a tierra con vientos de unas 75 mph. Pero se prevé que traiga consigo pie y medio de lluvias y aguaceros potencialmente catastróficos.