Bernie Sanders

El autoproclamado “socialista demócrata” y aspirante presidencial, Bernie Sanders, admitió que siente simpatías con el difunto dictador, Fidel Castro y el régimen cubano.

Frente a la cámaras del programa televisivo “60 Minutes”, Sanders dijo que “es injusto simplemente decir que todo ha sido malo”, en la revolución cubana. Sanders exhaltó la “masiva campaña de alfabetización” realizada por Castro tras la revolución de 1959.

En otra entrevista, Sanders pareció retrascarse al expresar y citamos: “Estamos en contra de la naturaleza autoritaria del régimen de Cuba, pero me parece que es injusto decir que todo es malo”, dijo Sanders en con el periodista Anderson Cooper de CNN.

Sanders tiene un largo historial de elogiar a líderes izquierdistas de América Latina.

 

En 1985, Sanders conoció al líder nicaraguense Daniel Ortega y lo calificó como “una persona muy impresionante”. Recientemente Ortega le prohibió al periódico más grande de Nicaragua comprar tinta y papel de periódico. También en los años 80, Sanders visitó Cuba, y elogió los programas sociales de Castro, al tiempo que expresaba su preocupación sobre el encarcelamiento de los disidentes políticos.

Sanders fue blanco de los ataques de sus compañeros precandidatos demócratas como el exvicepresidente, Joe Biden, quien expresó que sus declaraciones ilustran “un patrón a lo largo de su vida de acoger a líderes autocráticos de todo el mundo”.

El exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, no se demoró en criticar a Sanders.

“Fidel Castro dejó un oscuro legado de trabajo forzoso, represión religiosa, pobreza generalizada, escuadrones de fusilamientos, y el asesinato de miles de sus propios conciudadanos”, tuiteó Bloomberg. “Pero claro, Bernie, hablemos sobre su campana de alfabetización”, dijo.