Son tres amigas, dos de ellas, son hermanas. Recién se estrenan como artesanas y escogieron las Fiestas de la Calle San Sebastián, SanSe 2019, para lanzarse en grande.

Natalia Negrón pinta tiestos de barro a mano, con diversios diseños. “Ninguno es igual a otro”, dijo la joven, quien dijo estar esperanzada de recuperar la inversion monetaria realizada para poder pernoctar en San Juan y exhibir sus artesaías. Dijo que est’s en espera de la licencia de artesana que emite el Instituto de Cultura Puertorriqueña.

Juliana Ortiz estaba al lado con un exhibidor de ropa pintada a mano. Un traje largo casual, de algodón, blanco y gris, con el tinte degradado. Dijo, orgullosa, que es la pieza más vendida. “Ha tenido éxito, se ha movido. He vendido tres y solo le queda uno”. Otra pieza que gusto mucho fue un suéter con un dibujo de una mandala.

Compartiendo la mesa con Natalia, estaba Yainis Ortiz, hermana de Juliana, quien en Navidad decidió usar como un método de entrada de dinero una habilidad que tiene desde pequeña; elaborar prendas en las que utiliza piedras y cuarzos. Allí tenía pantallas de diferentes tamaños y estilos, sortijas y collares.  

Al otro lado, en el mismo patio interior del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, el cual reabrió después de cuatro años, estaba la mesa de Mildred Lorenzo, quien elabora muñecas de tela alusivas a personalidades destacadas en la historia, como Luisa Capetillo, Pedro Albizu Campos, Mariana Bracetti, además de muñecas con el traje típico puertorriqueño.

Junto a sus artesanías estaban los abanicos pintados a mano con estuches en piel, las carteras y otros accesorios elaborados en piel teñida por Sheila Ballestí. Su compañero, José Antonio Ríos, quien estaba a cargo de la mesa en ese momento, describió las ventas como ‘flojas’, por lo que espera que el fin de semana haya más compradores.

Ríos opinó que aunque a las personas les gustan las artesanías, la incertidumbre que existe en el País. “A veces piensan si esos 20 dólares que van a inverter en comprar una artesanía que les gusta, van a necesitarlos más adelante”, expresó el también artesano.   

Linda Pérez y Ernesto Amstrong son un matrimonio joven que se dedica a realizar trabajos en vitrales en Musa Mosaic. Son de los artesanos que regresaron al Centro tras su reapertura y celebran la misma. La joven explicó que el miércoles se dedicaron a montar su exhibición y el jueves comenzó lento, pero luego las ventas se movieron mejor.

"Tardaron en moverse, pero se movieron", expresó Pérez, quien destacó que no sólo es importante que la gente visite el lugar para mirar y adquirir las artesanías, sino también para conocer un poco más del Centro. Sobre el día de ayer, dijo que "hoy estamos empezando, pero está 'subiendo'".

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