Cielo - fin del mundo - enero 29 2021

Una secta religiosa de una población rural del norte de Colombia, con tres mil habitantes, se quedaron esperando el fin del mundo.

Según la información, unos miembros de una supuesta iglesia, estuvieron pregonando que habían llegado los días del “juicio final”.

La noticia, que hace dos semanas se regó por todo el pueblo, fue conocida por las autoridades del municipio de la provincia de Sabanalarga que de inmediato se personaron en el lugar, incluso con la intervención del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, que se llevó a unos siete menores de edad que estaban dentro del templo.

En varias provincias, los habitantes esperaban que ocurriera algo que no pasó. En un sector de Barranquilla el pastor Gabriel Alberto Ferrer Ruíz, profesor de lingüística de la Universidad del Atlántico, presentó su carta de renuncia ante la rectoría de la institución en la cual decía que tuvo “una orden directa que me dio el Señor Todopoderoso”. A partir de ahí se dedicó a preparar a los feligreses para lo que debía ocurrir. A la residencia Ferrer llegaron la Policía, el ICBF, y la Procuraduría para verificar la presencia de otras personas congregadas para recibir la “segunda llegada de Jesucristo”.

El Comandante Operativo de la Policía Distrito Norte, coronel Alex Suárez, dijo que tras la inspección al inmueble se pudo determinar que hay ocho personas de las cuales dos son menores de edad.

“Las personas que están dentro del inmueble están voluntariamente y a motu proprio. No hay nadie retenido a la fuerza y están todos en perfectas condiciones físicas y de salud”, precisó el oficial.

Al final del día el pastor Ferrer publicó un vídeo en el cual negó que los integrantes de su comunidad vayan a cometer un suicidio colectivo.