Miguel Díaz Canel es el nuevo presidente de Cuba

Las autoridades cubanas negaron ayer el permiso para manifestarse a un grupo de opositores y no admitieron como lícitos los argumentos presentados por los activistas, que amparaban su petición en la Carta Magna.

La marcha constituye “una provocación” que busca “un cambio de régimen” auspiciado por grupos de interés y agencias de Estados Unidos (en alusión a la política de sanciones contra la isla desde Washington), indicó una carta firmada por el intendente del Consejo de la Administración de La Habana Vieja, Alexis Acosta Silva. Además, según la misiva, el artículo 4 de la Constitución —invocado por los manifestantes— define al “sistema socialista” como “irrevocable”, por lo cual la marcha no sería lícita.

El documento publicado en el portal oficial ''Cubadebate'' respondió a una inusual demanda de personas que pidieron marchar en una suerte de continuidad de las protestas de julio con demandas como la eliminación de las colas para el abastecimiento, el control de la carestía y cambios políticos en el modelo socialista.