Bebe - mano - madre - enero 15 2019

Un ginecólogo en Holanda concibió 17 hijos biológicos donando en secreto su propio esperma a las mujeres que acudían al hospital donde trabajaba en busca de inseminación artificial. Según se informa, los hechos ocurrieron entre las decadas de los ochenta y noventa. 

Se indicó que Jan Wildschut, fallecido en 2009, donó su semen en el período comprendido entre 1981 y finales de 1993. Durante esas fechas, utilizó para las inseminaciones artificiales sin que las parejas que habían acudido a la clínica de fertilidad de la ciudad de Zwolle, en el este de Países Bajos, estuvieran al tanto, puesto que asumían que el semen provenía de donantes anónimos.
 
El hospital, junto a todos los hijos conocidos de Wildschut, decidió hacer pública la situación a finales del 2019 para contribuir a “una mayor apertura” sobre el debate de la “concepción por donación” de esperma, pero sobre todo para alertar de los riesgo de “problemas congénitos” que surgen de posibles relaciones entre medios hermanos, “que no saben que comparten el mismo padre biológico”.
 
El hospital no descarta que pudiera haber más hijos de este donante.
 
Wildschut era uno de los ginecólogos pioneros en la Inseminación Artificial con Semen de Donante y comenzó en 1969 a trabajar en el Centro Médico de la Universidad de Leiden.